Propiedades en remate judicial: cuándo compras la casa… y cuándo compras el juicio
Imagina esto: llevas meses buscando casa. Ya viste mil anuncios. Ya comparaste colonias, metros, luz, ruido, transporte. Y un día aparece “la casa”. La que sí. La que te imaginas habitando.
Y encima… está a mitad de precio porque es una de esas “propiedades en remate judicial”.
Ese momento de ilusión es real. Y cualquiera que haya buscado un inmueble lo entiende.
Ahora viene lo incómodo: en un remate judicial, no siempre compras la casa como la estás imaginando. A veces compras un proceso, una posición jurídica o acciones y derechos. Y esa diferencia puede cambiar por completo el riesgo, el tiempo y los costos.
El anuncio muestra precio.
El expediente muestra riesgo.
¿Qué significa comprar una propiedad en remate judicial?
Cuando alguien oye “remate judicial” piensa en una venta barata y rápida. En la práctica, la palabra “remate” se usa para muchas cosas diferentes. Lo importante es esto:
Lo que estás comprando depende del estado del asunto y del documento que realmente se transmite.
En términos prácticos, en propiedades en remate judicial puedes encontrarte con escenarios como:
Estás adquiriendo derechos vinculados a un juicio (no una entrega inmediata del inmueble).
El inmueble puede estar en disputa, en ejecución o con trámites pendientes.
Puede existir diferencia entre “ya se decidió” y “ya se puede entregar”.
No es para espantarte. Es para que entiendas que el “50% menos” muchas veces refleja algo: riesgo + tiempo + trámite.
Qué son “acciones y derechos” sobre un terreno (en palabras humanas)
Esta frase aparece muchísimo en anuncios, conversaciones y contratos relacionados con remates:
“acciones y derechos” (a veces también “acciones y derechos sobre terreno”, “derechos litigiosos”, “cesión de derechos”, etc.).
En lenguaje de calle, suele significar algo como:
“No necesariamente te están vendiendo una propiedad lista para escriturar y ocupar; te están transfiriendo una posición o derechos que dependen de un proceso o de un estado jurídico específico.”
Por eso, cuando veas “acciones y derechos”, tu pregunta número uno no es “¿cuánto cuesta?”
Es:
¿Acciones y derechos de qué exactamente, y en qué etapa está el asunto?
Porque “acciones y derechos” puede ir desde una oportunidad real… hasta un problema que no querías comprar.
¿Es seguro comprar casa en remate judicial?
La respuesta honesta es: depende.
Comprar casa en remate judicial puede ser seguro si sabes qué estás comprando y estás dispuesto al tiempo/riesgo que implica. También puede ser una mala idea si entras a ciegas por emoción, sin expediente y sin claridad de etapa.
En propiedades en remate judicial, la seguridad normalmente se relaciona con preguntas como:
¿El asunto ya está definido o todavía hay disputa?
¿Hay trámites pendientes que pueden retrasar la entrega?
¿Se está vendiendo propiedad o derechos?
¿Existe posesión material? (es decir: ¿la casa está desocupada y entregable?)
La gente pierde dinero en remates no por “mala suerte”, sino por esto:
compran por anuncio, no por expediente.
Los 3 escenarios más comunes (y por qué cambian todo)
1) Cuando compras “derecho” en vez de “casa”
Hay casos donde lo que se transmite se parece más a “entrar a un tema” que a “comprar una casa lista”.
Si tú estás buscando mudarte pronto, este escenario suele ser el menos compatible.
Si tú estás buscando inversión de mediano plazo y toleras trámites, puede ser distinto.
Lo importante: que esté clarísimo qué se transmite.
2) Cuando “ya va avanzado”, pero falta lo más difícil
Hay escenarios donde el asunto parece avanzado, pero el cuello de botella es el final: la entrega/ejecución, trámites, incidentes, oposición práctica, etc.
Aquí el riesgo típico no siempre es “perder”, sino tardar.
Y el tiempo también cuesta.
3) Cuando “ya está”, pero el inmueble no está “libre”
Este es el clásico: el documento suena bien, pero el inmueble puede estar:
ocupado,
con resistencia práctica,
o con complicaciones de entrega.
Y en bienes raíces, posesión importa casi tanto como el papel.
Adjudicado (o transmitido) no siempre significa entregado.
Riesgos reales en propiedades en remate judicial
Si estás evaluando propiedades en remate judicial, estos son riesgos que deben estar sobre la mesa desde el día uno:
No comprar propiedad inmediata, sino derechos/posición.
Tiempos largos: el “descuento” puede ser el precio del tiempo.
Costos adicionales: gestorías, traslados, diligencias, notaría, etc.
Inmueble ocupado: la vida real no siempre coincide con el expediente.
Información incompleta: si no te dan expediente, estás apostando.
No es para asustarte: es para que no te sorprenda.
Regla de oro:
Si no puedes revisar esto con claridad, no estás invirtiendo.
Estás comprando incertidumbre.
“Pero yo solo quiero comprar casa, no litigar”: ¿cómo saber si es tu tipo de remate?
Te doy un filtro rápido, súper útil:
Si tu prioridad es mudarte pronto, necesitas máxima claridad de transmisión + posesión.
Si tu prioridad es invertir con descuento, puedes tolerar más trámite, pero igual necesitas expediente.
Si tu prioridad es “la ganga”, sin revisar nada… ahí es donde normalmente se rompe la historia.
En remate judicial, el precio no solo descuenta el inmueble.
A veces descuenta el riesgo.
Preguntas frecuentes sobre remate judicial
¿Qué significa “acciones y derechos sobre un terreno”?
Usualmente significa que no estás comprando una “casa lista”, sino derechos vinculados a una situación jurídica específica. Lo clave es verificar qué derecho, de qué, y en qué etapa está.
¿Comprar casa en remate judicial es seguro?
Puede serlo si tienes expediente, claridad documental y tolerancia a tiempo/riesgo. No lo es si dependes solo del anuncio o de promesas verbales.
¿Por qué están tan baratas las propiedades en remate judicial?
Porque el precio suele reflejar incertidumbre, tiempos, costos y riesgos. El descuento rara vez es “regalo”.
¿Qué pasa si el inmueble está ocupado?
La posesión material puede complicar y alargar. Antes de comprar, tienes que saber si está ocupado y bajo qué circunstancias.
¿Qué debo pedir antes de ofertar?
Expediente/referencia, etapa, documento de transmisión, y confirmación de posesión. Si te niegan esos datos, bandera roja.
Las propiedades en remate judicial pueden ser oportunidad.
Pero la oportunidad no está en el anuncio: está en el expediente.
Hay quien compra por emoción.
Y hay quien revisa el asunto completo antes de mover un peso.
Primero justicia. Luego inversión.
Si quieres la checklist completa en formato listo para usar, sígueme y manda un DM en TikTok con la palabra: “REMATE”.
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